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Tetsuo: The Iron Man

  • 20 nov 2024
  • 4 Min. de lectura



Título original: Tetsuo T

Intérpretes: Tomoro Taguchi, Kei Fujiwara, Nobu Kanaoka.

Año: 1989

Director: Shinya Tsukamoto

Puntuación: 8/10

Argumento: El protagonista es un extraño hombre conocido como ”el fetichista de metales”, que tiene la insana costumbre de clavarse trozos de metal en el cuerpo. Un buen día, sufre un accidente de coche y choca contra otro hombre quien, a partir de ese momento, empezará a sufrir extraños síntomas en su propio cuerpo. Extrañas protuberancias metálicas surgen de su cara y extremidades. Mientras, el hombre fetichista, sueña con un mundo de metal en el cual todos sufrieran una mutación hasta conseguir una transformación total y absoluta.



El cyberpunk es una término ya conocido en el tiempo en qué vivimos, tenemos exponentes en multitud de películas, juegos de todo tipo o cómics, pero es un término relativamente nuevo, con su origen en el año 1980 con la novela que le da nombre al movimiento: "Cyberpunk". Este género fantástico se caracteriza por usar una distopía para criticar la sociedad actual, para ello utiliza una sociedad muy avanzada tecnológicamente, pero pone el foco en aquellos desfavorecidos que lo han perdido todo o, simplemente, se ven sumidos en la miseria sin posibilidad de prosperar por no haber nacido en una familia con recursos; por tanto el cyberpunk intenta hacernos pensar en temas tales como la industrialización desmedida, el capitalismo extremo que lleva a crear brechas sociales aún mayores, la sensación de no encajar en la sociedad, la deshumanización o la delincuencia. En cuanto a la narrativa bebe de géneros como la novela negra o el hardboiled; termino que hace referencia a la novela policiaca con dosis de violencia extrema o el sexo. Visualmente el cyberpunk se caracteriza por presentar enormes ciudades repletas de Neón, el ejemplo más claro para entender la atmósfera visual que rodea al género sería Blade Runner.


Pero, como ocurre casi siempre, en Japón las cosas son diferentes. Con el éxito del increíble manga Akira de Katsuhiro Otomo de 1982 y su posterior adaptación cinematográfica en 1988, se abrirían las puertas para otros artistas para que pudieran adentrarse en el mundo del cyberpunk. Sería Shinya Miyamoto encargado de recoger el testigo de Otomo y traernos la primera película rodada con actores, estableciendo también un imaginario y una narrativas muy propias de Japón. Si bien, por lo general, el género trata de temas complejos la puesta en escena suele hacer que los temas sean comprensibles para la gran mayoría de espectadores; en el cyberpunk japonés no ocurre igual, puedes leer la trama, entender la crítica a la sociedad, así como todos sus temas y en el momento de ver la película estar completamente perdido, hasta el punto de no entender absolutamente nada, y esto es debido al carácter experimental de las obras. En el cine hay un gran cambio en el escenario, debido al bajo presupuesto de las películas la acción normalmente transcurre en polígonos industriales o en la vía pública.


Tetsuo es casi incomprensible en los temas que trata, no termina de quedar claro el mensaje final, pero es como ver un accidente: imposible apartar la mirada. Puede llegar a parecer que simplemente trata de un virus se apodera de las personas, transformándolas en máquinas pero se puede llegar a entrever una crítica a la sociedad japonesa. El ritmo es frenético y está llena de imágenes que se te van a quedar contigo para toda la vida una vez las hayas visto. Repleta de planos cortos y aberrantes hace que esté cerca del terror en algunas ocasiones, como puede ocurrir en la escena en la que nuestro protagonista; el cual carece de nombre, lo que hace que se produzca una despersonalización del individuo, tal y como pasa en la sociedad japonesa; se encuentra con una mujer que va mutando ante sus ojos y que le acaba persiguiendo en el metro o en la secuencia en la que al hombre sin nombre le crece un taladro de la entrepierna y se convierte en una máquina sedienta de sexo.


Está rodada completamente en blanco y negro con un contraste altísimo, esto hace que la fotografía sea realmente única y reconocible; y además también permite disimular los posibles errores en el maquillaje. Dicho maquillaje, realizado íntegramente por Shinya Tsukamoto, bajo mi punto de vista, es alucinante para el bajo presupuesto que tiene la cinta; rodada con tan solo 100.000$, adoro como se va transformando el cuerpo y la mente del, fusionando carne y metal para acabar siendo una maquina enorme sin sentimientos. Añadido a estos efectos especiales encontramos numerosas secuencias rodadas en stop motion, las cuales dan un valor añadido a la obra.


No puedo acabar está breve crítica sin hablar de la música que va a acompañarnos durante todas la película. Es una música industrial lleno de sonidos metálicos (como no podía ser de otra forma), con una estructura anárquica que casi podría denominarse como ruido. Junto con los numerosos gritos es un acompañamiento realmente estridente que no podía casar mejor con el conjunto de la propuesta.


Por si esto llegase a llamar la atención de alguien aquí dejo el enlace de Youtube para poder ver la película entera, de tan solo 71 minutos:


Te gustará sí... es la primera vez que no puedo saber si esto gustará a alguien por lo extraño de la propuesta pero considero que al menos se merece una oportunidad.

Película para ver después... 964 Pinnochio. Lo más probable es que odies esta recomendación, pero con esta obra se entiende aún mejor el carácter experimental del cyberpunk japonés. En ella podemos ver numerosas imágenes rodadas en la calle que están realizadas en una sola toma frente a la mirada atónita de transeúntes; y esto no es casualidad ya que esta película tiene mucho performance ya que nace con ese propósito. Entiendo que es una propuesta demasiado extrema, no tanto en lo visual, si no en el tempo narrativo y la confusión que genera en el espectador así que siempre puedes ver Tetsuo 2: body hammer o Tetsuo 3: The Bullet Man.



Imágenes de la película:


Tráiler:

 
 
 

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Por si no sabes qué ver:

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